Aunque las rebajas comenzaron en verano hay otras rebajas que llevan sobre Ezkerralea más tiempo: las ofertas en derechos laborales y en materia socio-laboral resultado de la proliferación de centros comerciales en un
territorio acostumbrado a la industria, a su
empleo estable y a la lucha sindical que llevó a la paulatina mejora de las condiciones de vida obreras. A raíz del llamado ‘proceso de reconversión’, las localidades ‘fabriles’ se convirtieron en campo abonado para las multinacionales extranjeras de servicios (cadenas de ropa y comida rápida sobre todo) que encontraron su lugar natural en los grandes centros que proliferan desde los noventa sin más criterio que el enriquecimiento rápido a costa de la estabilidad laboral y salarial de los trabajadores. El hundimiento del comercio local, el descenso general del nivel de vida, el retroceso en derechos laborales y el
aumento de las familias que perciben ayudas
sociales son, hasta ahora, su únco legado.
Por todo ello, el pasado 6 de septiembre, y coincidiendo con la inauguración de un pabellón de la empresa deportiva Forum Sport (Sociedad Anónima que se dedica a la venta de material deportivo) en el Centro Comercial MegaPark de Barakaldo, diferentes colectivos sindicales y
sociales de Barakaldo se concentraron a las puertas del mismo para denunciar que los derechos laborales y sociales de los trabajadores de MegaPark se encuentran ‘por los suelos’.
El lema escogido para esta concentración fue: “En MegaPark Barakaldo, Encadenados a la
Precariedad Laboral”, por eso mismo algunos trabajadores de MegaPark acudieron a esta concentración disfrazados de presidiarios.
La cruda realidad laboral del complejo comercial MegaPark, que cuenta con el aplauso y respaldo de la administración local que presume en sus comunicaciones públicas de haber convertido Barakaldo en una ‘ciudad de servicios’, esconde, según estos colectivos, ‘cadáveres que apuntan a un futuro negro para los trabajadores de Barakaldo y Bizkaia’. Y dan datos: 1.550 trabajadores se encuentran con salarios muy por debajo de los convenios provinciales de comercio y trabajando más horas anualmente que cualquier trabajador del sector; en concreto 720 euros de media a jornada completa y 345 euros mensuales a media jornada. Asimismo denuncian la existencia de plantillas mínimas a jornada completa y abundancia de jornadas de 20 o menos horas semanales. Además, aseguran, un alto porcentaje firman contratos por fin de obra o por un mes.
Los concentrados quisieron aclarar que también se está dando la modalidad de contratación por horas o por un día, aunque la misma persona trabaje de forma permanente por espacio de varios meses encadenando contratos de esta modalidad. ‘Plantillas que acumulan horas extra “voluntarias" que no se compensan debidamente o no se compensan en aras de la mal llamada flexibilidad’, dijeron, y añadieron que a la masiva feminización del sector las empresas sólo responden creando problemas para la conciliación de la vida familiar y laboral. A todo este panorama se suman además los despidos arbitrarios.
Accidente
Con la movilización del día 6 también se quiso denunciar la muerte en accidente laboral del vecino de Barakaldo Jesús García Alonso. Este fallecimiento se produjo el pasado lunes 3 de septiembre mientras trabajaba en las labores de reparación del techo del Polideportivo de Arrigorriaga. Esta muerte se suma a los cincuenta y dos trabajadores muertos en Euskadi, veintitrés de ellos en la construcción, debido, concluyen, ‘a la falta de medidas de seguridad existentes en los puestos de trabajo como consecuencia de la precariedad laboral y avidez empresarial’, que para los denunciantes anteponen sus beneficios económicos a la existencia de unas condiciones laborales dignas.
Los colectivos sociales de Barakaldo creen que esta localidad ‘se merece algo más que empleos basura’ y extienden su dedo hacia una provincia de Bizkaia plagada de centros comerciales que, señalan, ‘no producen nada más que miseria laboral’. Retóricamente se preguntan cuántos puestos de trabajo en mejores condiciones laborales se van a destruir en el pequeño comercio de Barakaldo.
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