La propuesta de un autobús interurbano para Barakaldo, que ha dado a conocer el alcalde de la localidad Tontxu
Rodríguez, comienza con polémica política. El pasado día 30 de
octubre en un encuentro con la prensa el primer edil presentaba su proyecto de transporte público por carretera para conectar los barrios de la localidad. Los objetivos del mismo, según el ayuntamiento, son unir por una parta los barrios entre ellos, con el centro de la ciudad y los centros comerciales; por otra acercar a los
ciudadanos al metro, el tren o el Bizkaibus y, finalmente, reducir el tráfico de vehículos en el municipio. El ‘Barabus’ (nombre que se baraja) tendría un billete a 1’10 euros de costo (0’85 con tarjeta) y costaría al año más de un millón de euros a las arcas municipales. El proyecto del autobús fue declarado por el ayuntamiento como una ‘vieja aspiración municipal muy demanda por los vecinos además’ y se pondría en marcha a lo largo de 2008 si lo aprueba el pleno municipal previamente.
Esta última condición era una nota de atención a ‘ciertos’ grupos de la oposición, de los que el alcalde esperaba que, ‘sobre todo alguno que ha hablado recientemente de mejorar el transporte público’,
refrenden el presupuesto y lo
apoyen. En realidad ‘ciertos’
grupos de la oposición no han
hablado de mejorar el transporte público sino que han realizado una propuesta completa parecida de autobús urbano. Así, el 16 de
octubre, el grupo del PNV en el ayuntamiento presentó una moción al pleno en la que pedía a los responsables municipales que atendieran las demandas vecinales de un transporte que una
los barrios de la periferia con el centro del municipio. El grupo concretaba la iniciativa en un autobús, algo que también habían propuesto en la anterior campaña electoral de las municipales,
consistente en un circuito de dos anillos o zonas de doble sentido ‘que darían servicio a todos y cada uno de los barrios barakaldeses.’ La primera línea uniría los barrios de Retuerto, Megapark, Santa.
Teresa, San Vicente, Las Torres, Zuazo-Artea- gabeitia y Centro y la segunda daría servicio a los
barrios de Burtzeña, Gurutzeta, Lutxana-LLano, Urban, Centro, Arteagabeitia, y Kastrexana.
En el proyecto del equipo de
gobierno desaparece el doble
anillo y se acogen a un circuito con una extensión de 18 km desde el Desierto de Barakaldo hasta Cruces y que pase por el centro y los barrios de Bagatza, San Vicente, el centro comercial Megapark, Arteagabeitia, Ansio,
Lutxana, Retuerto, el barrio de La Paz, la Siebe y finalmente Cruces. La duración del trayecto sería de unos 45 minutos para llegar del Desierto a Cruces y se espera que algo menos para volver. En total unas 20 paradas a recorrer en 6 autobuses de 12 metros de largo, de piso bajo, con aire acondicionado, que se inclinan si hay
dificultades para acceder a ellos (sistema de arrodillamiento) y que llevarían los colores y los anagramas de Barakaldo. El servicio
funcionaría los 365 días del año y el horario entre semana sería de 7 de la mañana a 10 de la noche con una frecuencia de 20 minutos, y los fines de semana de 7 de la mañana a 9.30 de la noche con una frecuencia en este caso de media hora. El nuevo servicio
espera unirse al servicio de billete único Creditrans, compatible con Bizkaibus y Metro Bilbao entre otros.
Indignación
Esta propuesta, y sobre todo la manera de darla a conocer, ha
levantado las iras del PNV, que en una nota de prensa difundida se alegran de que el alcalde acepte su propuesta de autobús y, por otra parte, lamentan que se
tengan que enterar del proyecto por los medios de comunicación. La portavoz municipal, Amaia
del Campo, afirma en la misma que ‘parece que el Alcalde de
Barakaldo sólo habla del proyecto de autobuses ante la prensa, como ya lo hizo en campaña, pero algo le impide hacerlo ante el resto de representantes de los
barakaldeses.’
Una vez solventado este escollo
y aprobado el presupuesto, el
proyecto se sacaría a concurso público para que una empresa
privada se haga responsable de prestar el servicio. La concesión sería para 10 años. El ayuntamiento espera propuestas para mejorar el trayecto y abaratar el costo, y es que se prevé recaudar sólo 450.000 euros al año de
ingresos por la venta de billetes; por lo que, echando cuentas,
el servicio de autobús barakaldés parte con un déficit de más de 578.000 euros anuales, cantidad que, en palabras del máximo
responsable municipal, ‘puede asumir las cuentas municipales.’ Todavía no se han estudiado otros apoyos interinstitucionales como el de Diputación o Gobierno Vasco.
Este nuevo transporte urbano no elimina la intención de promover un tranvía entre las Torres de
Barakaldo y el centro de la ciudad, proyecto impulsado por una plataforma vecinal que tiene el pleno apoyo del alcalde ya que, recalcó, ‘un tranvía es un sistema de transporte que ahorra recursos’.
Las causas para la implantación del autobús son, en palabras
del director de Urbanismo, que
el transporte público actual que recorre el municipio está pensado para las necesidades del transporte interurbano y no cubre la expansión de los nuevos barrios ya que ‘no los conecta con
el centro, los centros comerciales y otros transportes’, y que se desea unir esos barrios con
otras estaciones de tren, metro y autobús. |