El pasado mes de marzo el Partido Nacionalista Vasco se hizo eco de una queja vecinal por el estado de abandono en el que se encontraba el cementerio de El Regato. 8 meses después, según este partido, el estado de este camposanto está en una situación aún más calamitosa. Amaya del Campo, portavoz del grupo nacionalista en el ayuntamiento de Barakaldo, cuenta que el caos comenzó cuando el Ayuntamiento inició las obras de construcción del frontón para este barrio. ‘Las obras ocasionaron un corrimiento de terrenos que dejó en un estado lamentable el cementerio anexo al terreno en el que se construye este equipamiento’
A la candidata nacionalista le parece una falta de respeto que los responsables municipales sigan sin poner remedio a este problema. Y describe un panorama dantesco: ‘Muchas tumbas se encuentran abiertas, las lápidas rotas, los muros del
cementerio están resquebrajados. Una de las tumbas está cubierta por los escombros
caídos por el derrumbamiento de uno de los muros de entrada al cementerio. Otro de los vecinos ha tenido que echar un poco de cemento para adecentar él mismo la tumba de sus familiares y poder poner unas flores.’ A esta situación añaden la de la capilla que, según
relata Del Campo, tiene el techo caído, el interior lleno de escombros y la puerta desencajada y tapada por dos tableros de madera como única medida de seguridad para evitar que la estructura se derrumbe encima de algún visitante. Este es el estado del cementerio según los nacionalistas: accesos casi impracticables, tumbas abiertas, cubiertas de escombros y lápidas rotas.

Presupuesto municipal agotado
El PNV enmarca su denuncia sobre el estado del camposanto en una crítica global del equipamiento municipal para el barrio de El Regato. Denuncian que el frontón sigue sin terminarse
y que ‘hace ya tiempo que la obra ha quedado abandonada’. Según este partido la explicación que han recibido los vecinos es que ‘al Ayuntamiento
se le ha acabado el dinero y
no puede acabar las obras hasta que tenga aprobado el nuevo presupuesto’. Argumentan por su parte los responsables municipales que, como llovió, se produjo un corrimiento del terreno.
La promesa del Alcalde de dotar de un equipamiento cultural al barrio, para el PNV, también se ha desvanecido en el aire. Esta formación relata que en marzo los responsables municipales prometieron que iban a instalar una edificación prefabricada para que los vecinos pudieran desarrollar su actividad social y cultural, y les aseguraron que tenían el dinero reservado. Ahora la formación jeltzale nacionalista denuncia que, con el cambio de legislatura, ‘el dinero se ha esfumado y no aparece esa partida presupuestaria’.
El PNV, por último, reclama más atención para unos vecinos, los de El Regato, que, añaden, ‘hasta ahora lo único que han recibido son buenas palabras y disculpas, pero ninguna solución a los problemas’. |