Charo González, concejal de Hacienda explica que “es algo inhabitual llegar a casos tan extremos, pero no nos temblará la mano si alguien insiste en desoír los requerimientos municipales”.
Actualmente, las personas que se encuentran en situación de impago por haber abandonado su coche en la vía pública, “aún no han superado los plazos que marca el procedimiento”. Si se niegan a hacer frente a esta responsabilidad, el Ayuntamiento recurrirá a su potestad para cobrar el dinero correspondiente. Y la Ley le permite obtenerlo a través de sus cuentas corrientes.
Desde hace ocho años que se puso en marcha el servicio municipal de la grúa, la lucha contra el abandono de vehículos ha sido una obsesión para el Ayuntamiento.
El número de vehículos abandonados ha descendido a partir de 2001, cuando más de 300 ocupaban las calles de la localidad. Una de las más importantes actuaciones ha sido la conexión del sistema informático de la Policía local con el de la Dirección General de Tráfico, que desde el año pasado permite conocer prácticamente al instante los datos del propietario, con independencia de su localidad de origen y, de la misma forma, acelera de manera notable la tramitación de cada expediente.
Charo González reconoce que ha habido personas cuya deuda acumulada llegó a superar los 1.500 euros. Esta sanción está dividida en varios conceptos, que abarcan desde la pertinente multa al coste de la retirada del vehículo por la grúa. La cifra se puede disparar cuando se suman los seis euros que debe abonar el infractor por cada día que su coche pasa en el depósito municipal.
“Intentamos que no se supere el mes de estancia”, señala la edil. En ocasiones, sin embargo, el plazo se prolonga hasta que se cumple el tiempo legal para que el Ayuntamiento pueda considerar el automóvil un residuo sólido urbano y trasladarlo al desguace.
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